Por Emilio Sánchez 

Cuando personas más grandes nos platican de sus experiencias laborales y describen como fue que comenzaron a escalar por varias posiciones dentro de una empresa para llegar a ser directores o ejecutivos de área, uno se pregunta, ¿Cómo serán las empresas en el futuro?

Al analizar el constante cambio en el mundo, uno se da cuenta de que, por primera vez en la historia, las personas tenemos la capacidad de cuestionar la realidad y comunicar lo que opinamos sobre diversos temas a miles de personas en cuestión de segundos. Gracias al desarrollo tecnológico actual, las nuevas generaciones tenemos la posibilidad de ser escuchadas y hablar con menores restricciones sobre temas más sensibles, complejos y profundos.

Esta nueva realidad ha cambiado la razón de ser de los negocios, creando una nueva realidad empresarial y, por ende, transitando a nuevos valores empresariales. Estos valores por desarrollarse serán los siguientes:

  • De la Jerarquía a la Distribución.

El desmantelamiento de las estructuras jerárquicas tradicionales a empresas de estructuras cooperativas. A través de la implementación de self-manageable teams u otras formas de distribuir el poder en la empresa, se ha llegado a la conclusión de que al cada miembro volverse partícipe en la mejora de procesos dentro y fuera de la empresa, esto resultará en organizaciones más eficientes, flexibles y conscientes respecto a la integridad de cada miembro.

Esto significa que independiente al puesto de trabajo que uno tenga dentro de la organización, uno tendrá la capacidad de aportar a diferentes áreas y también desarrollará una mayor autonomía para resolver determinados problemas sin necesidad de un supervisor o jefe. Si varias empresas llegaran a esta realización, comprenderían la importancia en hacer sentir parte a cada miembro interno y externo de la organización y como es que todos y cada uno se puede convertir en un socio del cambio.

  • Del Individualismo a la Colectividad

Generalmente en la mayoría de las culturas occidentales nos dicen que nadie más nos va a sacar adelante si nosotros no ponemos de nuestro mayor esfuerzo, esta filosofía puede ser en parte cierta, pero nos hace olvidarnos sobre uno de los valores más importantes, comunidad. Uno puede llegar a la realización de que, si actúa únicamente en aras de beneficiar sus intereses personales sin tomar en cuenta a los intereses de la colectividad, problemas como pobreza alimentaria, desigualdad de ingresos y violencia siempre van a existir.

  • Del Razonamiento Material al Razonamiento Moral

Las empresas anteriormente surgían con el propósito de satisfacer necesidades y a través de esto generar mayor utilidad con el paso del tiempo. En la actualidad muchas empresas denominadas como empresas sociales surgen con la finalidad de atacar problemas sociales, ambientales, económicos o culturales más profundos. Estas empresas generan utilidades, pero su finalidad es resolver estos problemas. Por eso es por lo que el creador del Banco Grameen y ganador del Premio Nobel de la Paz, Muhammad Yunus habla de estas empresas como la perfecta combinación entre Richard Branson y la Madre Teresa.

Esto no significa que todas las nuevas o antiguas empresas tengan que resolver un problema social profundo, pero al menos lo que deberán hacer es considerar la responsabilidad social como una respuesta para hacer más eficientes los procesos de toda la empresa.

  • De lo Estático a lo Ágil y Versátil.

Gracias a Erick Ries, creador del concepto de The Lean Startup y Alex Osterwalder, creador del Business Model Canvas, las nuevas empresas han podido sincronizarse al constante cambio de la realidad actual.

Antes, hacer un modelo de negocios era complicado, tardado y únicamente personas especializadas en negocios lo podían hacer, el día de hoy uno con una noción general de como es el Business Model Canvas es capaz de crear un negocio en una servilleta de papel. Herramientas como estas han permitido poner ideas de negocio en tela de juicio y bajo lupa de experimentación; primero profundizando el problema, para posteriormente validar de manera reiterativa la solución hipotética y llegar a una conclusión.

Muchas empresas de carácter tradicional han dado saltos de fe para comenzar a implementar nuevas políticas enfocadas en este tipo de valores y varias de ellas nunca esperaron resultados tan benéficos. Con clientes y usuarios más contentos gracias a la flexibilidad de procesos a empleados contentos porque se sienten parte del cambio. Esto es una de aquellas cosas que marcarán una pauta importante en la transición empresarial del siglo XXI.

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